El exorcista / Oscar Hahn
No estoy en paz con todos mis demonios
Algunos todavía me dan guerra
Oficiando aberrantes matrimonios
De ángeles del infierno y de la tierra.

Sucede que un engendro del Averno
Ha ocupado mi cuerpo sin permiso
Y me asegura que es un paraíso
Aquello que en verdad es un infierno.

Antes de que complete su conquista
Necesito esta noche un exorcismo
Que impulse al ser maligno de mi vista

No lograra arrastrarme hacia el abismo
Aunque yo soy ese demonio mismo
También soy el mismísimo exorcista.

Es como estar corriendo sin parar de nuestros propios miedos.
De penas, de falencias…
Que a las finales se convierte en una molestia villana.
(Mis demonios)

Que miles de cosas que son iguales a uno en forma de comportamientos le aseguran un buen camino
(Ocupando mi cuerpo sin permiso)

Pero en el fondo son limitaciones que nos impide ser un buen amigo con uno mismo…
En cualquier momento puede ser el comienzo de cambiar esta idea porque basta con dar el gran juicio a esas molestias villanas y tu gran amigo defenderte.
(Necesito esta noche un exorcista)

Dentro de uno esta el gran bien y el gran mal….
Y no hay que perder la fe para que nuestro lenguaje nos salve a no nos quedemos limitados… si no en una constante carrera de capacidades para ser mejores.
(Yo soy ese demonio mismo también soy el mismo exorcista)

"Las reglas del paradigma actual es la actualidad misma…
En una constante competencia de la modernidad y del tratar de ordenar todo.
En que se forma nuevas tendencias pero el fondo están dentro del mismo sistema a las finales nada nuevo.
Yo visualice un nuevo paradigma con migo misma… en sentirme conforme con migo misma, en tenerme fe…. Sin complicarme con las emociones… y cuando lo sentí cuando comencé a dejar que la lluvia de hierro me fuera indigente.
Sentí el gran descanso un ritual al desnudo de la mente.
En quererme en tenerme un amor puro.
Cuando me desprendí de las sombras y de espejismos (mi pasada verdad)
Cuando todo era igual pero yo persigo una ejecución con otro plan"